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¿Qué sucede con los TABLE DANCE durante la pandemia?

Durante los últimos meses hemos visto las redes colmadas de buenos samaritanos que se toman la foto (pal face) ayudando al que menos tiene, políticos y narcos repartiendo despensas. Sabemos que meseros y gente de restaurantes están sufriendo la crisis de manera gacha, bares, turismo, hostelería, ¿qué hay de aquellas que se ganan la vida vendiendo su amor o bailando?.

Para responder la pregunta nos acercamos a una desnudista que trabaja en Puebla. Satine, como llamaremos a nuestra entrevista, por obvias razones, nos platicó sobre su situación frente a la cuarentena y el cierre, indefinido, del lugar donde trabaja.

La charla con Satine se extiende casi tres horas. Una plática verdaderamente enriquecedora y bastante incendiaria.

Satine es una joven que no rebasa los treinta años, originaria del norte y realmente alta, es algo imponente. Madre de tres hijos, la bailarina es de un carácter dominante, fuerte, labrado en lugares que muchos apenas podemos imaginar.

Bien lo dijo Joaquín Sabina, “si la Magdalena pide un trago, tú la invitas a cien que yo los pago”, el problema es que ahora no hay donde invitar los cien chupitos que prometió “Mesie Madrid”.

La oficina de Satine se encuentra cerrada. Por decreto oficial todos los “table dance” de nuestra “Puebla de la Doble Moral” pausaron las pistas de baile desde el pasado 27 de marzo. El impacto económico es tremendo.

Satine nos platica que en una noche puede llegar a ganar un promedio de cuatro mil pesos por cuatro horas de trabajo. Nuestra entrevistada asegura que al día trabajan cerca de 30 “chicas”. Hablamos de 120 mil pesos por noche, solamente para las bailarinas. Es un negocio millonario.

Para Satine el virus y su manejo mediático es un poco “exagerado”, piensa que el gobierno aprovechará la situación a su favor, “siento que la mayor parte está aumentada, siento que sí hay un virus. Creo que el gobierno se va a agarrar muchísimo de este tema”.

La situación del Covid 19, prevista por nuestra entrevistada desde finales del 2019, la obligó a recurrir a sus ahorros “yo ahorré un poco. En diciembre ya sabíamos de la posible epidemia”.

Aunque Satine nos platica que el ahorro no durará para siempre y se necesita generar billete de otras formas, “en lo personal puedo hacer muchas cosas. Estoy iniciando con la venta de tortillas de harina. Pero no será lo mismo”.

En el caso de nuestra entrevistada hubo una acción de prevención pero Satine afirma que muchos de sus compañeros la están pasando muy mal, “somos un staff de casi 60 personas por noche, entre chicas, meseros, barras, seguridad, limpieza. Muchos la pasan mal pues solo viven de lo que ganan en el ambiente”.

“Muchos compañeros y compañeras buscan la alternativa, venden comida, ponen lavados de autos. Se de algunas que no tiene absolutamente nada.”

¡Imagínate que tengamos que regresar a bailar con tapabocas!, Satine asegura que el regreso está lleno de incertidumbre, ella misma no sabe si regresará de inmediato a la oficina, “es lo que he estado pensando, no se si regresar o no, ¿cómo vamos a regresar si no es seguro?”.

“En lo personal me parece genial que se vaya a dar una distancia. Yo vengo del norte y ahí el contacto es mucho menor”.

Satine nos cuenta que el control del virus dentro del staff no será complicado al regreso, el problema serán los clientes, “en el trabajo todo el tiempo nos piden análisis médicos. Si se invierte en el análisis de VIH cada tres meses, deberán invertir en las pruebas de Covid 19”.

“El regreso será complicado porque el cliente no se puede hacer pruebas, habrá menos dinero. Yo creo que por seguridad puedo parar un tiempo, cambiar mis gastos”.

Platicando más acerca de su chamba, de su vida personal, dejamos de lado el tema del pendejo virus. Satine es una persona que realmente disfruta su trabajo, siempre y cuando las condiciones sean seguras.

El cliente poblano es una persona que no demanda calidad en el baile, el morbo lo es todo, del erotismo o desempeño en el “pole dance” no hay nada, “de este lado esa parte no existe, aquí es mas morbo, no hay arte. No es necesario. Nadie gana más por bailar más chido. La mayoría va al gimnasio pero nadie le mete a sus rutinas la neta”.

“Yo mido casi dos metros con zapatillas, pocos tubos me alcanzan para hacer rutinas. Los lugares en Puebla no exigen nada.”

Sobre sus clientes nos comenta, “es una basura. México tiene muchos México, el peor es aquí en Puebla. Aquí el cliente tiene poco dinero, trabaja mucho y pretende más. Es súper wannabe”.

“Hay mucho niño tonto, que se viene a gastar el dinero de sus papás”.

Para nuestra entrevistada el cliente más ojete es aquel que se siente con derecho, el mano larga pues, “el peor cliente es el que siempre quiere meter mano. Muchos creen que con una copa tienen derecho.

Para evitarlos, “cuando ves gente consciente hablas con ellos, si son unos animales te tomas la copa de un trago y te mueves. Además aquí el staff nos cuida”.

“Todo aquí es dinero”.

Sobre el tema familiar y con un nervio notorio en su rostro Satine afirma, “mis hijos no saben que bailo. Siempre les he dicho que trabajo en bares, que soy mesera. Me imagino que deben saberlo. Yo soy muy abierta en diferentes aspectos, luego dejo mi maleta de trabajo abierta en casa y la han visto».

Agrega “no preguntan. En algún momento se tendrá que hablar. No tengo miedo, creo que mis hijos son muy abiertos. Será más divertido que duro. Seguro quedará una confusión pero nada grave».

“Si mi hija entra al ambiente solo le pediría que no se ensucie con otras cosa. Que no se meta con gente incorrecta. Al final uno elige con quién irse, es un trabajo”.

Un consejo querido lector, si va a visitar un table ahora que los reabran, tengan cuidado con su higiene, “algo que siempre es incómodo es la higiene. No solo son los clientes, son compañeras!”.

El ambiente es un lugar bastante rudo, lúgubre. “a veces si es re duro. Se ven cosas que uno no quiere ver. Luego se puede tener mala suerte. Me han tocado ver ejecuciones con arma de fuego. Lo he visto de cerca, lejos, de todas formas.”

“Uno tiene que cuidar mucho a donde va. Te tienes que estar moviendo de lugares, ser prudente”.

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