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El Hubble cumple 30 años en el espacio con esta imagen de un resplandeciente nacimiento estelar

La NASA celebra los 30 años que el telescopio espacial Hubble lleva desentrañando la belleza y el misterio del espacio con la presentación de este nuevo e impresionante retrato de una tormenta de fuego durante un nacimiento estelar en una galaxia vecina.
En este retrato del Hubble, la gigantesca nebulosa roja (NGC 2014) y su vecina azul más pequeña (NGC 2020) forman parte de una vasta región de formación de estrellas en la Gran Nube de Magallanes, una galaxia satélite de la Vía Láctea, ubicada a 163.000 años luz de distancia. La imagen ha sido bautizada como «Arrecife cósmico», porque se asemeja a un mundo submarino.

Hace treinta años, el 24 de abril de 1990, el Hubble despegó desde el Centro Espacial Kennedy a bordo del transbordador espacial Discovery, junto con una tripulación de cinco astronautas. Desplegado en órbita baja terrestre un día después, el telescopio ofreció una nueva forma de mirar al cosmos que ha sido transformadora para nuestra civilización.

El Hubble revolucionó la astronomía moderna no sólo para la comunidad científica, sino también para el público general llevándolo a un viaje maravilloso de exploración y descubrimiento. El sinfín de impresionantes instantáneas celestiales del telescopio proporciona un resumen visual de los principales logros científicos del Hubble. A diferencia de los telescopios espaciales anteriores, el Hubble hizo que la astronomía fuese relevante, atractiva y accesible para personas de todas las edades. Las imágenes icónicas del telescopio han redefinido nuestra visión del universo y nuestro lugar en el tiempo y el espacio.

«El Hubble nos ha brindado impresionantes vistas del universo, desde planetas cercanos hasta las galaxias más lejanas que hemos observado hasta ahora», explicó Thomas Zurbuchen, administrador adjunto de ciencia en la sede de la NASA en Washington, D.C. «Fue revolucionario lanzar un telescopio tan grande hace 30 años, y este portento astronómico sigue proporcionando ciencia revolucionaria en la actualidad. Sus espectaculares imágenes han capturado nuestra imaginación durante décadas y seguirán inspirando a la humanidad en los años venideros».

Libre de la interferencia de la atmósfera terrestre, el observatorio espacial desvela el universo, con una nitidez sin precedentes, en una amplia gama de longitudes de onda: desde el ultravioleta hasta el infrarrojo cercano.

Los principales logros del Hubble incluyen: medir la expansión y velocidad de aceleración del universo; descubrir que los agujeros negros son comunes en las galaxias; caracterizar las atmósferas de planetas alrededor de otras estrellas; monitorear cambios climáticos en los planetas de nuestro sistema solar; y mirar hacia atrás en el tiempo en 97% del universo para narrar el nacimiento y evolución de las estrellas y las galaxias.

El Hubble ha producido hasta la fecha 1,4 millones de observaciones y ha proporcionado datos que astrónomos de todo el mundo han utilizado para escribir más de 17.000 publicaciones científicas arbitradas, lo que lo convierte en el observatorio espacial más prolífico de la historia. Sus datos de archivo por sí solos impulsarán la investigación astronómica de las generaciones venideras.

La longevidad del Hubble puede atribuirse a las cinco misiones de servicio del transbordador espacial, hechas entre 1993 y 2009, en las que los astronautas mejoraron el telescopio con instrumentos avanzados, nueva electrónica y reparaciones en órbita. Se espera que el honorable observatorio, con su conjunto de cámaras y otros instrumentos, siga funcionando durante todo el decenio de 2020, en sinergia con el futuro Telescopio Espacial James Webb.

Arrecife cósmico

Este nuevo retrato espacial es uno de los ejemplos más fotogénicos de los muchos viveros estelares turbulentos que el Hubble ha observado en sus 30 años de vida. Estas regiones están dominadas por el brillo de estrellas por lo menos 10 veces más masivas que nuestro Sol. Estos residentes estelares tienen vidas cortas de sólo unos pocos millones de años, en comparación con los 10 mil millones de años de vida de nuestro Sol.

La centellante pieza central de NGC 2014 es una agrupación de estrellas brillantes y poderosas, cada una 10 a 20 veces más masiva que nuestro Sol. La radiación ultravioleta de las estrellas calienta el denso gas circundante. Las estrellas masivas también desatan feroces vientos feroces de partículas cargadas que expulsan gas de menor densidad, formando las estructuras de burbujas que se observan a la derecha. Los poderosos vientos estelares de las estrellas empujan gas y polvo hacia el lado izquierdo más denso de la nebulosa, donde se acumula, creando una serie de crestas oscuras bañadas de luz estelar.

Las áreas azules en NGC 2014 revelan el brillo del oxígeno, calentado a casi 20.000 grados Fahrenheit (11.000 grados Celsius) por la explosión de luz ultravioleta. El gas rojo más frío indica la presencia de hidrógeno y nitrógeno.

En contraste, la nebulosa azul que parece aislada en la parte inferior izquierda (NGC 2020) fue creada por una estrella gigante solitaria 200.000 veces más brillante que nuestro Sol. El gas azul fue expulsado por la estrella a través de una serie de eventos eruptivos durante los cuales perdió parte de la materia de su envoltura exterior.

El telescopio espacial Hubble es un proyecto de cooperación internacional entre la NASA y la Agencia Espacial Europea (ESA por sus siglas en inglés). El Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA en Greenbelt, Maryland, administra el telescopio. El Instituto de Ciencia del Telescopio Espacial (STScI por sus siglas en inglés) en Baltimore, Maryland, dirige las operaciones científicas del Hubble. El STScI opera para la NASA bajo la Asociación de Universidades para la Investigación en Astronomía, con sede en Washington, D.C.

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