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La OMS habla de las pruebas rápidas para detectar COVID-19 y no las recomienda

“No se puede combatir un incendio con los ojos vendados. Y no ‎podemos detener esta pandemia si no sabemos quién está ‎infectado”, dijo el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, el 16 de marzo.

Ese día externó su preocupación ante la desproporción de la escalada en el número de casos confirmados y muertes registradas por la COVID-19, y el número de pruebas realizadas para detectar a los infectados a nivel mundial.

“Tenemos un mensaje muy sencillo para todos los países: pruebas, ‎pruebas, pruebas”, señaló ‎Tedros Adhanom. Luego de estas declaraciones los países se apresuraron a buscar una solución y comenzó la polémica sobre la venta y utilidad de las pruebas de diagnóstico rápido (RDT), sobre las cuales la OMS ya se pronunció.

La OMS no recomienda las pruebas rápidas para tomar decisiones clínicas

La OMS dijo “aplaudir los esfuerzos de los desarrolladores de pruebas”. Sin embargo, también señaló que este tipo de pruebas simples que se basan en la detección de proteínas del virus en muestras respiratorias o la detección de anticuerpos generados en respuesta a la infección en sangre solo se recomiendan para investigación.

“En la actualidad, según la evidencia, la OMS recomienda el uso de estas nuevas pruebas de inmunodiagnóstico en el punto de atención solo en entornos de investigación. No deben usarse en ningún otro entorno, incluso para la toma de decisiones clínicas”, señaló.

La prueba molecular (por ejemplo, PCR) de muestras del tracto respiratorio es el método recomendado por la OMS para la identificación y confirmación de laboratorio de los casos de COVID-19.

¿Qué es lo que detectan las pruebas rápidas  de antígenos?

En un documento publicado el 8 de abril, la OMS explicó que “un tipo de prueba de diagnóstico rápido (RDT) detecta la presencia de proteínas virales (antígenos) expresadas por el virus COVID-19 en una muestra del tracto respiratorio de una persona”.

Los antígenos detectados se expresan sólo cuando el virus se replica activamente, y su buen funcionamiento depende de varios factores como cuánto tiempo lleva una persona enferma, la concentración de virus en la muestra, la calidad de la muestra recolectada de una persona y cómo se procesa.

La OMS dice que según la experiencia con las RDT para otras enfermedades respiratorias como la influenza, “se puede esperar que la sensibilidad de estas pruebas varíe de 34% a 80%”.

Por ello, la OMS afirma que “la mitad o más de los pacientes infectados con COVID-19 podrían pasar desapercibidos para tales pruebas, dependiendo del grupo de pacientes evaluados”. El otro problema es que pueden decir que una persona está enferma cuando no lo está, si los anticuerpos en la tira reactiva también reconocen antígenos de virus distintos al COVID-19.

Por ello, “la OMS no recomienda actualmente el uso de pruebas de diagnóstico rápido de detección de antígenos para la atención del paciente, aunque se recomienda encarecidamente la investigación de su rendimiento y utilidad diagnóstica potencial”.

¿Cómo funcionan RDT basadas en la detección de anticuerpos?

La OMS también explica que existe otro tipo más común de prueba de diagnóstico rápido comercializada para COVID-19. Se trata de una prueba que detecta la presencia de anticuerpos en la sangre de personas que se cree que han sido infectadas con COVID-19.

Los anticuerpos son una sustancia segregada por los linfocitos de la sangre para combatir una infección de virus o bacterias que afecta al organismo. La fuerza de la respuesta de anticuerpos depende de varios factores, como la edad, el estado nutricional y la gravedad de la enfermedad.

Pero la OMS señala que de acuerdo con los estudios que se han realizado, la mayoría de los pacientes desarrollan respuesta de anticuerpos solo en la segunda semana después del inicio de los síntomas.

“Esto significa que un diagnóstico de infección por COVID-19 basado en la respuesta de anticuerpos a menudo sólo será posible en la fase de recuperación, cuando muchas de las oportunidades de intervención clínica o interrupción de la transmisión de la enfermedad ya han pasado”, dice la OMS.

La OMS también advierte que las pruebas de detección de anticuerpos también pueden reaccionar de forma cruzada con otros patógenos, incluidos otros coronavirus humanos y dar resultados falsos positivos.

Por ello “la OMS no recomienda el uso de pruebas de diagnóstico rápido de detección de anticuerpos para la atención del paciente, pero alienta la continuación del trabajo para establecer su utilidad en la vigilancia de la enfermedad y la investigación epidemiológica” .

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