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Presión, miedo y hartazgo viven los empleados de Grupo Salinas ante el Covid-19

Un envase de gel antibacterial, cubrebocas, en su mayoría brindados por el jefe inmediato o los guardias, algunos de ellos con un termómetro en el mejor de los casos, son las medidas en las que los empleados de empresas del Grupo Salinas tienen que confiar para no contagiarse de Covid-19.

Aunque muchos de los empleados realizan tareas que podrían ejecutarse a distancia, ya que solo requieren de una conexión de internet y un equipo de cómputo, sus superiores les han negado esta opción.

“Lo revisamos”, “Lo vemos”, o simplemente un “No se puede” son las respuestas que han recibido empleados de diversas empresas del grupo propiedad
de Ricardo Salinas Pliego, el multimillonario mexicano que tras la llegada de la Cuarta Transformación brincó del quinto al segundo puesto entre los empresarios más acaudalados del país, ahora solo debajo del histórico magnate Carlos Slim.

“Al final uno va a trabajar pero asiste con mucho estrés, a veces intentas disimular la situación, relajarte un poco, pero en general todos los días sigues pensando sobre la situación y es una carga mental y emocional pesada, la gente está nerviosa, preocupada y sobre todo siempre pensando en proteger a los suyos”, narra uno de los empleados de Torre Esmeralda que prefirió no decir su nombre.

En un mensaje emitido por el inicio de la Fase 3, el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, llamó a las empresas a permitir que sus trabajadores puedan trabajar sin presentarse a los sitios de trabajo.

“Si no hay las condiciones favorables para que las y los trabajadores dejen de ir a los espacios de trabajo porque temen por conservar el empleo y el salario, las personas no pueden dejar de acudir al espacio público y no se está reduciendo suficientemente los contagios”, indicó.

La Guía de acción para los centros de trabajo ante el Covid-19 también recomienda que las empresas permitan que las actividades no esenciales se suspendan en los centros sin afectar los derechos laborales de sus empleados.

En las oficinas de Torre Esmeralda y de Tv Azteca se han confirmado casos de coronavirus. A este empleado le habría gustado que la empresa realizara pruebas masivas en el corporativo cada cierto tiempo para detectar los casos, así como dejar a las personas tomar sus vacaciones para aislarse si se consideraban sospechosos y permitirles el trabajo desde casa.

Ante esa propuesta de los empleados, la respuesta es negativa por los directivos.

“No (home office), ni horarios escalonados, ni guardias; varias veces hemos propuesto. Al principio estábamos esperando a que nos dejaran, pero hasta el día de hoy seguimos esperando”, comentó otra persona que labora en Torre Esmeralda.

La opción de dejar su trabajo no es posible para la mayoría de los empleados, mientras que otros están pensando en hacerlo cuando termine la contingencia, y algunos ya lo han hecho argumentando que no trabajarán en una empresa que se preocupe más por las ventas que por su salud.

“La empresa tomó una decisión radical y pues hay que acatar las instrucciones si no quieres perder tu empleo. Algunas personas ya están renunciando con el objetivo de no seguir corriendo ese riesgo, otros ya se aislaron de sus hijos, mujeres o esposos para protegerlos”, señala el primer empleado citado, que trabaja en Torre Esmeralda, donde se encuentran las oficinas de Grupo Salinas Grupo Elektra, Banco Azteca y Seguros Azteca.

“Definitivamente no concuerdo con los valores de la compañía, con esto del Covid-19 y su reacciones definitivamente me decepcionaron, es una empresa que claramente no se preocupa por su gente”, agregó

‘Salvar la economía significa salvar más vidas’: Salinas Pliego

El 24 de marzo, Salinas Pliego dirigió unas palabras a sus empleados, pues explicaba que los empleos y el tejido social debían seguir en marcha para mantener los sueños y las vidas de millones de personas con una estrategia “de lucha y trabajo”.

En esa misma semana había enviado un comunicado interno en el que insistía en que todos los negocios de la compañía son esenciales para que la economía siguiera marchando.

“Una gran parte de los servicios que brindamos a los mexicanos es esencial para el funcionamiento del país; por tanto, es nuestro deber mantener las puertas

abiertas de Tiendas Elektra, Banco Azteca, Tv Azteca, Totalplay, tiendas Neto y el resto de nuestras unidades de negocio, que son indispensables para seguir sirviendo a México”, señala el comunicado interno.

En las oficinas de Tv Azteca al sur de la Ciudad de México habían reportado casos de coronavirus como el del conductor Patricio Borghetti y el 8 de abril se confirmaron 5 casos de Covid-19 detectados en la torre 3 del edificio Esmeralda, del cual Forbes México pudo confirmar uno.

“Dijeron que había un caso en torre B en las oficinas de Picacho Ajusco, seguramente hay un caso ahí y otro en ADN40, a esa persona la mandaron a su casa”, señala otra empleada del grupo en entrevista, quien como sus compañeros, pidió el anonimato para no recibir represalias por sus declaraciones.

Caso positivo

En Grupo Salinas se detectaron 5 casos de coronavirus, de acuerdo con una investigación de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI). En la compañía aproximadamente 3,000 personas continúan laborando.

El empleado dijo que diario toma el transporte público con todas las precauciones y medidas para prevenir el virus. Sin embargo, un día comenzó a sentirse incómodo, cansado, con dolor de garganta y cabeza, síntomas que describió como comunes.

“Al otro día fui a trabajar también y me sentía más agotado… me molestaba el cuerpo… pero lo dejas pasar… regresé a la casa y fue claro que me sentía mal. Me hice una prueba para descartar que fuera Covid-19 y resultó ser positivo, algo que nunca esperé… por la falta de síntomas graves, la mayoría no se hubiera hecho una prueba”, explica.

La posición de la empresa fue monitorear su avance y estado, notificar a los que estuvieron cerca de él y posiblemente aislarlos si se sentían mal, pero no mandarlos a casa.

“Limpiaron el lugar con un trapo, jabón y cloro y todo continuó normal. Ahora que termine mi cuarentena debo regresar a la oficina, al mismo lugar donde me contagié. Únicamente que haya sido confirmado positivo tienes permiso de no ir a la oficina”, agrega.

Explicó que por parte de la empresa no existe un compromiso y preocupación real. “Los colaboradores lo sabemos, lo sentimos y aún así tenemos que continuar arriesgándonos, cuando hay mucho que se puede hacer, sin dejar de trabajar, para reducir las probabilidades de contagio. De los demás casos confirmados uno se entera por el boca a boca o en las noticias, pero no sabemos cuál es la verdadera situación dentro de la empresa”, puntualizó vía telefónica.

Tv Azteca, el caso en Picacho Ajusco

En las oficinas centrales de Tv Azteca localizadas en Ajusco, al sur de la CDMX, reina la preocupación entre los empleados por los casos confirmados de coronavirus desde antes de que se declarara la fase 1.

“Antes de que empezara todo, unas personas se fueron a Tokio a realizar grabaciones por las olimpiadas y cuando regresaron, todos estaban preocupados, y lo que hizo la empresa fue mandarlos 15 días a sus casas. Pero otras personas que habían ido a otros lugares donde también hubo casos, estuvieron trabajando una semana en las oficinas, y después la mandaron a sus casas. No está controlado”, señala la empleada que pidió no ser nombrada en entrevista.

Varias áreas comenzaron a realizar trabajo desde casa a mediados de marzo por seguridad, ya que tenían la posibilidad de hacerlo, pero los regresaron para que trabajaran de manera presencial.

Lo que más les preocupa a los empleados de estas instalaciones es que no existe un plan de contingencia para la Fase 3, ya que al ser un medio informativo se considera como una actividad esencial. “Se están escudando en eso”, agrega otro empleado que a diario llega en transporte público en donde le piden apuntarse en una lista de registro que pasa de mano en mano.

“Los jefes han dicho que no nos preocupemos que debemos de seguir trabajando por la economía y no sé qué. Pero nos da mucho coraje que no nos dejen hacer guardias, porque mi piso está lleno, no se guarda la distancia y hay mucha gente sin precauciones.

Yo porque uso el transporte diario y tengo que cuidar a mis hijos, por eso me pongo cubrebocas, guantes, todo lo que dicen es lo que estoy haciendo, pero muy pocas personas lo hacen porque la empresa no le está dando la importancia”, señala la empleada que también viaja en transporte público.

Empleados del edificio aseguran que incluso hay personas de la tercera edad trabajando como intendentes y que únicamente mandan a casa a embarazadas o con enfermedades como diabetes o asma, pero que deben de realizar todo un papeleo para que se los autoricen y reportarse semanalmente.

“Tenemos el seguro de gastos médicos mayores y mandaron un comunicado de que si tienes síntomas te cubre, pero si le pasa a alguien más de tu familia no lo va a cubrir”, refiere uno de los empleados.

Sin embargo, no todos los empleados tienen seguro de gastos médicos mayores, alguno solo están asegurados por el IMSS y otros están contratados por honorarios.

“Nos ponen en un dilema de salir a trabajar y tomar los cuidados para conservar el trabajo porque no estamos en una posición para renunciar. Estamos atados de manos”, señaló la empleada.

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